Marcha del Sorullo: Reflexiones polares
Este año participé como asistente, por tercera vez consecutiva, de la marcha del orgullo glttbi . Creo tener razones políticas para estar allí: el reclamo de inclusión o reconocimiento de algunos derechos civiles que considero avasallados o acallados, manifestar el repudio a la discriminación, el demostrar con el cuerpo que estamos allí, que existimos y que queremos respeto. Todos esos reclamos, cuando se hacen públicos, toman entidad propia, y constituyen un hecho político. Defiendo con firmeza la realización y la participación en la marcha. Acá y en cualquier lado. También me indignan quienes invitan a no ir, por supuestas motivaciones de índole personal ("las travestis desnudas no tienen nada que ver", "parece una fiesta", "hay gente que va a hacer lo mismo que en el boliche pero en la calle", "me da vergüenza que piensen que somos todos unas mariquitas"). Me parecen todas muestras de un ego al que le falta un poco de conciencia de grup...