bueno, hoy en casa, hace un poco de calor (medio raro), no voy a trabajar porque ayer me quedé trabajando hasta tarde. vino mirko, estuvimos juntos, digamos, charlamos un poco, yo estaba muy cansado... ahora un delirio: en el subte... del otro lado de la vía estaba él... joven, treinta y pico de años, sentado, pierna cruzada, jean, sweater verde... observaba a su alrededor, al muchacho que tenía al lado casi con una sonrisa cómplice me vio, yo con mi habitual despiste, no me di cuenta... lo miré, me miró, le sonreí, nos sonreímos, solo 2 vías nos separaban, un espacio, un camino... y mi mirada acarició la suya de nuevo... por un instante nuestros ojos se fundieron, se mezclaron en un abrazo... hubo un sonido... su tren... se subió y se fue. el otro día mirko me decía que no sé quién le había contado que en un tren español contó a siete personas leyendo libros "de autor" como bocaccio, el dante, eco, autores, digamos, "serios". nada...